Tu CRM, con agentes de IA que trabajan adentro
Hay buenos CRM en el mercado y no tiene sentido hacer otro. Lo que falta casi siempre es que alguien lo mantenga al día y que el equipo comercial sepa a quién llamar primero. Para eso sumamos agentes de IA al CRM que ya usás o, si no tenés uno, armamos uno simple a medida.
El problema
Un CRM vale lo que valen sus datos. Y los datos dependen de que el equipo comercial cargue cada llamada, cada mail y cada próximo paso, que es justo lo que nadie tiene tiempo de hacer. El resultado es conocido: contactos sin seguimiento, oportunidades que se enfrían y un tablero que no refleja lo que pasa.
Qué construimos
Calificación de contactos
Cuando entra un contacto (por la web, WhatsApp, un formulario o un mail), un agente hace las preguntas que haría tu mejor vendedor, completa la ficha y le asigna una prioridad con sus motivos. El vendedor ve primero a quién conviene llamar.
Es lo que hace Kyna en este sitio: conversa con cada visitante, hace las preguntas del diagnóstico y agenda la reunión solo cuando tiene los datos completos.
Seguimiento
El agente detecta oportunidades sin movimiento, prepara el mensaje de seguimiento para que el vendedor lo revise y lo mande, y agenda el próximo paso. En las etapas que definas, puede enviarlo solo.
Resumen de conversaciones
Después de una reunión, una llamada o un hilo de mails, el agente resume lo hablado, los compromisos y las objeciones, y lo deja en la ficha del contacto.
Datos al día
Detecta contactos duplicados, completa datos faltantes de fuentes públicas y avisa cuando una oportunidad lleva demasiado tiempo en la misma etapa.
Reporte comercial
Cada lunes, un resumen de la semana: oportunidades nuevas, avances, las que se enfriaron y en cuáles conviene poner foco.
Con qué CRM funciona
Con los CRM que tienen una API para integrarse, que hoy son la mayoría de los conocidos. Antes de empezar revisamos qué permite el tuyo y el plan que tenés contratado. Si tu equipo todavía trabaja con planillas, podemos armar un CRM simple a medida o ayudarte a elegir uno.
Lo que el agente no hace
No negocia precios ni descuentos, no promete plazos que no salen de un dato confirmado y no manda mensajes masivos sin aprobación. En WhatsApp, además, respeta las políticas de la plataforma para mensajes de empresas.
Cómo lo construimos
- Descubrimiento (1 a 2 semanas). Relevamos el proceso actual, la normativa que aplica y los sistemas con los que tiene que convivir. Sale un alcance por escrito, con lo que entra y lo que queda afuera.
- Prototipo (semanas 2 a 4). Una primera versión navegable con datos de prueba, para validarla con las personas que la van a usar.
- Desarrollo por ciclos de dos semanas. Cada ciclo termina con algo funcionando. Cada pantalla pasa por pruebas automáticas antes de llegar a tu equipo.
- Puesta en producción y medición. En tus servidores o en la nube, con las métricas que acordamos al empezar.
El código y la documentación quedan a tu nombre. Lo contamos en detalle en desarrollo de software a medida.
Preguntas frecuentes
¿Tenemos que cambiar de CRM?
No. Lo habitual es sumar los agentes al CRM que ya usás, a través de su API. Solo armamos un CRM a medida cuando el equipo todavía no tiene uno o el que tiene no se puede integrar.
¿El agente le escribe a los clientes solo?
Solo en las etapas y con los mensajes que apruebes. Al principio, el agente prepara y una persona envía; cuando los resultados son buenos, se habilita el envío automático en casos acotados.
¿Qué pasa con los datos de nuestros clientes?
Se quedan en tu CRM. Definimos por escrito qué datos usa cada agente y para qué, y podemos instalar los agentes en tu infraestructura si el caso lo requiere.